Patriótica

Abril 2017. 

Nos adentramos en una aventura en los bordes de las montañas de niebla del Braulio Carrillo. Hace tiempo venía escuchando mitos sobre un lugar que le llaman la Patriótica, el lugar que lleva el nombre de nuestro país. Los locales nos cuentan que lo que estábamos buscando es imposible, que no existe este lugar y menos se le puede llegar. 

Entrada al río

Entrada al río

Varios han intentado ir al cañón de las montañas de niebla pero nadie nunca ha vuelto. Ni el montador más experimentado le ha llegado, ni los cazadores expertos pueden entrar a estos cañones dijo "Pichu".  Ofrecí cualquier cantidad de dinero a quién me acompañara a la expedición pero nadie aceptó mi oferta, ninguno quería quedarse atrapado en la niebla. 

El cañón de la patriótica lo describen como algo que únicamente sube y se vuelve estrecho, el río es el más traicionero y crece 3 metros en 2 minutos. Los animales lo protegen; en especial decenas de tarántulas y serpientes venenosas.

No era posible según los locales. 

Estrecho

Estrecho

Sabíamos que era una expedición dura pero no puedo conformarme con un "no" como respuesta, así que decidimos trazar una ruta usando los mapas cartográficos de los noventa y con la última tecnología decidimos buscar esta leyenda. Las montañas nos podían absorber, y seguramente no volveríamos a ver un amanecer. 

Camino de montaña

Camino de montaña

Desde que era un niño siempre me acuerdo pasar este río y cada vez que lo hago tiene un color distinto, lo más probable es que el río cambie de colores al igual que nuestra patria. Todo hasta los mapas parecían indicar de algo mágico pasando en este cañón y río. Todo indicaba que algo nos estaban escondiendo. 

Pequeña cascada en raíz de árbol

Pequeña cascada en raíz de árbol

Lluvia. 

No paró de llover.  Cada hora que pasaba observábamos como el río se ensanchaba, como el río nos trataba de expulsar, íbamos contra corriente, estábamos exhaustos cuando de repente...

@ Felipe Alfaro  observando el cañon

@ Felipe Alfaro  observando el cañon

Una mariposa morfo bailaba sobre nosotros, era nuestra acompañante, decidimos seguirla y nos guió por el cauce del río, esto nos tranquilizó . Donde sea que se posaba la mariposa el río cambia de color, a veces era azul aquamarina , a veces truquesa y otras verde oscuro. Nos sirvió de guía por muchas horas hasta que nos desviamos hacia las montañas.

Poza 1

Poza 1

Poza 2

Poza 2

Subíamos, pero la leyenda de los locales empezó a tener sentido, el cañón era interminable, el bosque cada vez más denso lo que nos obligó a devolvernos. Bajamos hasta donde nuestra amiga nos había dejado y ahí empezamos a hacer el campamento. 

Campamento

Campamento

La lluvia no para.

La lluvia opaca todo, el estruendo de los rayos no dejaba respirar los sonidos del río y tampoco dejaba ver la catarata. De repente un ejido, por fin la pudimos observar. Su poza era tan profunda que habitaban peces de formas extrañas y un manto verde teñía la poza. La catarata le daba vida a este pequeño planeta jurásico, un lugar con su propio ecosistema. Los peces se escondieron una vez que llegamos ahí; tratamos de pescar pero fracasamos. 

Catarata 

Catarata 

Al caer la noche el cañón y río exhiben su magia, en unos minutos no se logra ver nada.

Casacadas del río

Casacadas del río

Catarata

Catarata

Antes de la penumbra desfilan los monos aulladores, seguidos por las mariposas morfo, tarántulas y por último una nube de mosquitos y moscas con sed de sangre humana. 

Trántula del tamaño de mi mano

Trántula del tamaño de mi mano

La noche llega. 

No logro ver nada. 

De repente parece que el bosque está en llamas. Parece que el bosque se está quemando. El cañón se empieza a llenar de luces del tamaño de mi mano que flotan como si fueran chispas de brasas incandescentes. Chispas de árboles que alguna vez se quemaron. Un secuela de lo que alguna vez pasó en este río. Las secuelas del incendio se observaron durante horas, ni la neblina ni la lluvia las detenía. De noche se puede ver el pasado del bosque, de noche hemos podido ver luminiscencias de anaranjado incandescente que bailan entre las paredes del cañón. 

Jose Ruiz, André Mora, Felipe Alfaro, Camp1 

Jose Ruiz, André Mora, Felipe Alfaro, Camp1

 

Campamento y luces de bosque

Campamento y luces de bosque

Al amanecer los monos indican que es hora de irnos.

El bosque sigue húmedo, no hubo ningún incendio. 

Ahora entiendo porque nadie quiere salir de esta catarata.

Todavía quedan chispas de fuego que defienden esta tierra tan mágica, nuestra tierra, nuestra patria.

Retrato mío post expedición por Jose Ruiz

Retrato mío post expedición por Jose Ruiz

La Costa Rica, Mi Costa Rica.